PROBLEMA ETICO
Discriminación en la mujer, Popayán

Retomando un poco el planteamiento de mi tema en la actividad anterior del curso, “la discriminación femenina” en la sociedad local de Popayán, debo aclarar que llevo poco viviendo acá y hablaré desde lo que he podido observar en el entorno, escuchar en noticias y anécdotas de personas propias.
 Este problema ético relacionado con lo social, es un tema de alto interés de investigación en la manera ética de cómo el sexo femenino está estropeado masivamente en la ciudad, que es una ciudad religiosa, blanca, la cual significaría justicia, paz, igualdad, amor al prójimo, etc.
Sin embargo, con sólo salir a el Parque Bolívar, vemos las mujeres en la alta informalidad porque el hecho de ser mujeres no tienen posibilidad de obtener un empleo formal, vemos como la burguesía que se maneja altamente en la ciudad, genera empleo en labores domésticas, que por ser una ciudad con bastantes centros de formación profesional, las emplean en los restaurantes, o sirviéndole a los estudiantes para limpiar y lavar su ropa. Cómo en pleno siglo XXI, vemos que las mujeres de esta Capital Departamental del Cauca, es una esclavitud a la mujer, que ellas sólo se ven como un objeto sexual para el hombre, y que es como épocas anteriores sólo reproducir hijos, cuidar de ellos y de la casa, como si tuviesen empleadas en vez de esposas, y los empleadores a la parte más baja en estrato socio-económico, de igual forma ven a las mujeres.
Según CORTINA, estamos predispuestos a no hacer daño a los demás; pero, a lo anterior difiero en que el daño no es sólo físico, sino también en el trato y las mujeres para los hombres no son nada quieren sumisión de ellas, los empleadores las ven como unas mujeres de poco valor que para lo único útil es servir en aquellas labores.
La ciudad no genera progreso, y a mi punto de vista es por el mismo egocentrismo que se infunde en ella. Las ideas femeninas que intentan ser escuchadas, son anuladas y recuerdo una descripción que hace Ortega y Gasset:
                        Hoy en cambio, el hombre medio tiene las <<ideas>> más taxativas sobre
cuanto acontece y debe acontecer en el universo. Por eso ha perdido el uso
de la audición. ¿Para qué oír, si ya tiene dentro cuanto hace falta? Ya no es
sazón de escuchar, sino, al contrario, de juzgar, de sentenciar, de decidir. No
hay cuestión de vida pública donde no intervenga, ciego y sordo como es,
imponiendo sus <<opiniones>>. (1979 96,97).
Cómo mujer, no estoy de acuerdo que en una ciudad tan pequeña y acogerá, la mujer sea degrada, discriminada, el machismo juega un gran papel, y el gran problema es que es una ciudad que guarda mucha costumbre pasada y las hacen trascender; una persona muy cercana de sexo masculino me contó: “En una conversación con mi padre, él me preguntó:
- ¿Sabes cuál es la clave para que tu matrimonio dure muchos años, la clave de nuestras generaciones pasadas? –No supe que responder.- Él me dijo: Conseguir una mujer que no quiera estudiar, que no quiera aprender cosas del mundo, consigue alguien del campo, ellas sólo se preocuparan por hacerte feliz, tener tus hijos bien y tú comida, debes ser el hombre de la casa y él que tome las decisiones.”  Con gran asombro le pregunté: ¿Qué piensas de eso? –Creo que tiene lógica, la mujer que sale a estudiar, a trabajar y al mundo, descuida todo y no fomenta estabilidad, así que estudiaré y seré el hombre de mi casa, si funcionó con mis padres que llevan tantos años y son felices, ¿por qué a mí no?.
Es una anécdota, que me dejó muy marcada y que lo anterior expresado muestra la discriminación que se le hace al género, solo por ser mujeres. Si lo vemos en vista de empleos formales, se ve que no es alentador; Desde las costumbres familiares se implementa esto y sigue reproduciéndose sociedad sin ética propia, porque hace daño a los demás, “la toma de decisiones libres y conscientes lo que brinda a los humanos la autorrealización y la felicidad”. (CORTINA, pp145). La solución o el proyecto de mejoramiento para la disminución de este problema que afecta la ética y la moral, pero también lo social es crear en cada persona un êthos ciudadano, que tenga actitud, tolerancia, que sea culta en valores, que respete a los demás, que natural y biológicamente se lleve en convivencia con su entorno, y que el sentido de pertenencia para lograr los cambios, satisfagan su ética propia como persona, influyendo en ellos también la racionalidad hacia las situaciones.
“La persistencia de pasados <<que no quieren pasar>> como afirma la antropóloga argentina Elizabeth Jelin (ctd. en Uribe Alarcón 15).  Estos pasados que se niegan a superar en la memoria la marca del dolor con otra mirada, están apoyados en los relatos de las víctimas que no logran darle un sentido a los hechos vividos y que se resisten al olvido o al perdón. (URIBE LÓPEZ, 2011 pág. 128). Las mujeres de este país, departamento, ciudad, barrio, casa, no quiere perdonarse y esto envía a reincidir en lo malo, llegándose a el masoquismo; no dejando por fuera mujeres en situación peor, la que cubren el rol de “madres cabeza de familia”, que estas mujeres pasan más fuertemente por el racismo de género, también se adicionan a el incremento de pobreza y este a situación más precaria, que individualmente le borra su moralidad y ética, por un bienestar a sus hijos.
La moralidad de la mujer payanés también se ve sometida a lo que miles de mujeres en el mundo pasan y es la violencia intrafamiliar, que los abusos por el marido o pareja, hacen que busquen una libertad enfrentando miedos y huyendo, y ahí retomamos lo dicho anteriormente, ellas sin preparación profesional y sin experiencia laboral son blancos fáciles para hacer lo que siempre ha hecho en su vida, hacer oficios domésticos o ser exprimidas a bajos salarios en trabajos informales, ya por última necesidad por sus hijos y propias llegan a la prostitución, pero callejera; en lo poco que he podido indagar las personas que sufren estos episodios tan fuertes llegan a su estima malo y esto puede generar hasta mala convivencia con sus hijos y desencadenar consecuencias malignas.
Hoy, la prostitución va de la mano de la marginalidad, la pobreza, y el crimen organizado, rondando por todas las calles de la bella Popayán. Conjunto social que ´hace su agosto´ pasadas las 10 de la noche cuando se abren más bares y, ocultas tabernas que representan el extremo opuesto de lo convencional y conventual de la ciudad años atrás. - HORACIO DORADO GÓMEZ1
Es difícil lo que repercute en ellas y es por el señalamiento al que se someten por ser una ciudad creyente que es un “pecado” lo que ellas hacen, pero no se ve desde la perspectiva de la necesidad y que es la única estancia. La mujer en Popayán cuando es madre y soltera, sufre de discriminación en los sentidos anteriores, y porqué moralmente está acabada emocional, sentimental y lo más valioso que su dignidad es fulminada por todos aquellas estigmatizaciones por sus labores y situaciones; Sin embargo, las personas no dejan de hacer eso, porqué éticamente no les importa el dolor o la necesidad del otro sino el propio y se sigue viviendo en el egocentrismo.
En situación a como Popayán es influenciado por todos los atropellos posibles, vemos que son modelos de países quedados y no seguidos a la modernización y que necesita empujarse para seguir más allá, el artículo de Liliana Pérez Mendoza, nos da pautas a implementar en nuestra ciudad y que las mujeres son autónomas, pueden llegar lejos y crear políticas sociales para el mejoramiento de la ciudad, porque un entorno, sin identidad y valores es un lugar vacío y frío.
Una mujer piensa en el otro con amor, su instinto maternal no es solo doméstico, es inteligente, creativo y beneficioso, más para el otro que para su conveniencia, y sin este toque tan bueno para todos, sin importar nada más se puede llegar a un riesgo social en el que los hombres someterán a las mujeres y poco a poco la ignorancia, nos hará participes de violencia e intolerancia, como lo fue años atrás.
Ahora, la degradación del prójimo da en las personas sin valores, ética, ni morales satisfacción, en una perversión que se vive y que se quiere señalar a los demás siendo egoístas, envidiosos y los antivalores más arraigantes, vemos como también las mujeres por su decisiones variables, tal vez de discriminación por su forma de actuar, de hablar, de vestir, de tratar, etc.; se convierte en transgénero expresando el desacuerdo del valor de la mujer tradicional y sumisa a la moderna, aunque sufren una mayoría de burlas, encuentran en sus modos y necesidades su libertad.
Mujer, una palabra que desde su nacimiento representa e pureza, alegría, ternura, delicadeza, amor, que cumple roles especiales como niña, que vive experiencias en su cuerpo que convierte su vida y su cuerpo para generar vida y es madre, quiere otras personas, como tía, amiga, hermana, abuela, esposa, un sinfín de papeles con diferentes escenarios y con algo en común todos, son mujeres y todo lo hacen con amor, esmero y piensan más en el prójimo que en sí mismas.
¡Cuídalas y protégelas, sé justo y no las discrimines; Ellas son vida y amor!

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