REFLEXIÓN CRITICA
Colombianos permisivos y conformistas


La política social de mi país Colombia es una falta de respeto con el pueblo,  solo se diseña para el beneficio de los adinerados y de las personas que están en el poder, el encubrimiento para satisfacer sus bienes de lujo hacen que un país próspero en recursos caiga con una insuficiencia de empleabilidad a las cosas, no sólo somos ricos en naturaleza, también en cultura; una cultura pervertida por la modernidad que ha enseñado a la comunidad a aceptar las decisiones de los demás, hacer sumisos en el robo que nos hacen de frente. Por consiguiente, me preguntó si en realidad ¿somos un país feliz como lo dicen si nuestro índice de desarrollo, de pobreza, de superación, de inteligencia siempre es el peor mundialmente?
Los planes que estructura el Estado, hacen creer que las personas mejoraran su calidad de vida; pero es una mentira vendida por publicidad engañosa que cada que se destapa una mentira ilusionista hacia el pueblo, con la mejora de las desigualdades que tenemos en el país. En el artículo por Liliana Pérez Mendoza, en la “Autonomía, solidaridad y reconocimiento intersubjetivo. Claves éticas para políticas sociales contemporáneas”, la verdad que se dice sobre como el pueblo colombiano cada vez es muerto en la ética personal y en la profesional, vemos como el estado tacha puntualmente las anteriores viendo su beneficio propio y no el de los demás, también en la de beneficiaros que desencadenan la falta de dignidad, pertenecía y amor propio por superarse profesional para ser mayor el grado de desarrollo en el país.
Creo que las personas contemporáneas hacen creer que sus pensamientos colaborativos para una parte de la masa de habitantes del país, es lo suficiente ya que no se puede beneficiar a todos, creando también una exclusión a ciertas clases socio-económicos o con roles que representan diferencias a la sociedad y más a la que posee el poder.
La conciencia que debemos propagar, es la que con ayuda de todos equitativamente erradicar la pobreza, los grupos que exiliamos por las situaciones económicos o sociales, debemos ser ayuda apoyo como compatriotas, luchar por una convivencia por bajar los índices de violencia y cosas negativas e intentar llenarnos de educación, tolerancia, buenas decisiones al  momento de decidir por nuestras vidas y por el régimen que nos rige el sistema legal de Colombia.
¡Todos podemos poner de nuestra parte, sembrar y abonar para una  buena cosecha y prosiga en generaciones próximas!

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